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He vuelto al gimnasio y el monitor, un negrito de metro sesenta muy chistoso, ha creado una nueva clase de la que me he hecho fan.
Digamos que la clase es un resumen de todas las peores torturas del resto de sus clases.
El nombre de la clase es:
La Trituradora
A los que vamos nos llama “víctimas”.
Qué quieres que te diga, a la gente nos gusta que nos den caña. Claro que alguno irá a pasar el rato, a coger pesas de medio kilo y a hablar más que a sudar.
De todo hay en la viña del señor.
Pero yo voy a darlo todo.
Voy a que me den caña.
La necesito, tengo mucha ira contenida con tres hijos.. jajaj!
Con los textos comerciales pasa igual, puedes pasar la mano por el lomo a la gente. Habla de tu producto de forma idílica, descriptiva y pasar de puntillas por la puta mierda que es su vida antes de usarlo.
Palabras bonitas, dulces, no presionar demasiado.
Y caer en el olvido.
Tu misión si escribes textos comerciales es tener la mano dura de dar bofetadas.
¿Quieres saber cómo dar bofetadas para hablar de tu producto?
Una bofetada que le ayude a despertar, a ser consciente de que necesita eso que vendes, a probar algo nuevo.
Tengo una niusleter, dentro reparto unas cuantas:
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